Hoy es el último día en el que decido escribirte...
Cómo puedo partir agradeciendo tanto amor y consuelo que me has entregado, a pesar de que solo eres un cuaderno llenaste mi vida de refugio en los momentos más tristes y en tí plasme mis alegrías. Te conté mis anecdotas y relfexioné sobre todo lo que me ocurría.
En ti encontre un amigo, aunque un poco tímido y callado fuiste paciente y dejaste que escribiera en ti lo que quisiera, sin importar condición, faltas de ortografía, ni mala redacción.
Hoy te dejo porque creo que ya crecí, he llegado a tal punto en mi vida que quiero dejas esta experiencia hasta aquí y comenzar a escribir una nueva, quizás no en tus hojas sino en las hojas de la vida, esas que estan cada día dispuestas a ser escritas cuando despertamos. Gracias por soportarme, eres el mejor sicólogo que puede existir, Adíos mi amado diario.
"Aclamad al Señor, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna"-1ºCronicas 16:34.
No hay comentarios:
Publicar un comentario