Ya es de noche y Caro partió a su
origen. Estos días que pasamos juntas me ayudaron a reflexionar sobre mi “yo”
pasado, no sé si todo lo que estoy viviendo es para mejor o si lo único que
hago es perjudicarme con este estilo de vida. No es que me desagrade pero es
bastante distinto con el que solía tener.
Al despedirnos sentí como había
traído una parte de mí y que ahora se llevaba. No sé cómo explicarlo. Fue muy
extraño. Quizás son paranoias mías con tanta reflexión que he tenido estos
días. Al subir al bus Caro me gritó de la ventana: “arriba ese ánimo amiga, no
dejes que el pasado te convierta en ermitaño”. Estoy pa’ la ambarrá, no quiero
más. Chao.
No hay comentarios:
Publicar un comentario